Evidencia Científica de la Homeopatía



Información actualizada 2009: Articulo presentado a la OMS referente a la evidencia cientifica de la Homeopatia por la Liga Medica Homeopatica Internacional (LMHI)


La actitud actual llena de hostilidad e intereses mercantiles, debe de ser reemplazada por una actitud de tolerancia, análisis científico y sobre todo respeto.

 

Los principios homeopáticos han tratado de ser explicados en modelos humanos y animales bajo bases científicas, obteniendo resultados favorables[i] [ii].  

 

Sin embargo es un patrón común en la historia de la ciencia, que al tener fenómenos no explicables bajo los cánones actuales se dude de la existencia del fenómeno en sí.

 

La comunidad científica es escéptica en los aspectos teóricos homeopáticos[iii] [iv], a pesar del beneficio clínico que se ha demostrado, esto es por desconocer el mecanismo de acción mediante el cual la Homeopatía ejerce sus efectos; sin embargo esta situación no es única de la Homeopatía, considerando que algunos medicamentos alopáticos de uso común como el acido acetilsalicilico, el litio, los antipsicoticos, antidepresivos y la metformina fueron descubiertos por suerte y usados empíricamente con gran éxito terapéutico sin comprender su mecanismo de acción.

 

Existen autores[v] [vi] que han tratado de dar explicación sobre los posibles mecanismos moleculares mediante los cuales la Homeopatía ejerce sus efectos.  La hipótesis actual sobre como explicar los efectos de las altas diluciones se basa en el almacenamiento de la información de la sustancia descrita en soluciones acuosas, hay cierta evidencia de estudios físicos[vii] que denotan cambios estructurales en el agua producto de la preparación homeopática que puede ser capaz de guardar información en la misma.   A pesar de la aparente contradicción a los principios médicos dominantes, un análisis cuidadoso demuestra que los mecanismos de acción de los remedios homeopáticos ocurren en varias observaciones biomédicas.[viii]

 

En la actualidad existen estudios homeopáticos en animales y plantas de laboratorio y estudios clínicos controlados contra placebo o terapia farmacológica de elección.

 

Existe una base de datos tanto clínica (CLIFICOL) como de laboratorio (HomBRex), ambos se pueden consultar por Internet, para diciembre 31 del 2006 en HomBRex la base de datos incluía 1,182 experimentos reportados en 897 publicaciones, el 54% de los experimentos fue realizado en animales y el resto en humanos y plantas.

 

Existe información de ensayos clínicos controlados y de estudios en laboratorio, Santos[ix] demostró un efecto anti-inflamatorio in vivo de Rhus toxicodendrum, en ratas al administrarles carragenina, el efecto mayor lo encontró en la 6ª dilución.

 

McGuigan[x] trata de dar una explicación al funcionamiento de la medicina homeopática vía el sistema vomeronasal[xi].  Wiegant[xii] [xiii] en sus experimentos sobre los efectos de la homeopatía demostró la capacidad celular de recuperación con pequeñas dosis aplicando la ley de los semejantes.

 

134 ensayos clínicos controlados han sido publicados en la literatura para finales del 2007, 59 ensayos reportan resultados positivos (44%), en 8 se encontraron resultados negativos (8%), y en 67 (50%), no se encontraron diferencias, en general se ha encontrado que la homeopatía es mas efectiva que el placebo.

 

Información de revisiones sistemáticas de ensayos con placebo demuestran que la homeopatía es más efectiva que el placebo, Kleijen[xiv], en 1991 señala que la evidencia presentada en esta revisión puede ser suficiente para establecer la homeopatía como tratamiento regular en ciertas enfermedades.   Cucherat[xv] en 1996 realizó otro metanalisis de 186 estudios el cual reporta que en general es mas efectiva que placebo, en la revista Lancet 1997 Linde, realiza un estudio de 119 ensayos clínicos controlados, evaluándolos con una escala de calidad para estudios clínicos (escala de Jadad) demostrando que la homeopatía es mas efectiva que placebo.

 

Existen otros metanalisis que demuestran lo contrario, Shang publica en el 2005 en Lancet un estudio comparativo homeopatía versus tratamiento convencional[xvi], comparó 110 estudios homeopáticos contra 110 estudios alopáticos en condiciones específicas, en general los estudios homeopáticos y alopáticos demostraban un efecto positivo general.    Se seleccionaron 21 estudios homeopáticos y 9 de medicina convencional los cuales fueron seleccionados por su alta calidad metodológica, de estos se analizaron 14 (8 de homeopatía 6 de medicina convencional), los autores concluyeron que había poca evidencia sobre el efecto de la homeopatía, y que la evidencia apuntaba hacia el efecto de la medicina convencional, esto es comparable con la noción que los efectos de la homeopatía es efecto placebo.

 

Este artículo ha sido ampliamente criticado por la comunidad científica internacional[xvii], los autores no tomaron 8 estudios homeopáticos sobre enfermedades respiratorias los cuales tenían resultados positivos con alta metodología, así mismo los autores no dan indicación sobre que artículos se basaron para las conclusiones (sin citas de literatura, sin información del diagnostico o numero de pacientes).  Varios autores critican al artículo encontrando un sesgo en la editorial de la revista Lancet[xviii] por una falta de transparencia y una falla de adherencia a las guías QUOROM, para reportar revisiones sistemáticas.

 

Sin embargo la homeopatía en su esencia no cura cierto tipo de enfermedad sino enfermos, ya que considera la individualidad en el tratamiento de su paciente, es por ello que los estudios que describen su eficacia contra cierta enfermedad no miden otros parámetros existentes en el enfermo (estado de ánimo, sueño, carácter, apetito, etc.). 

 

Existen estudios cohorte a largo plazo[xix] [xx] [xxi] [xxii] que sugieren otras variables de medición en las cuales la homeopatía mejora la calidad de vida de los pacientes.

 

Como médicos nuestro único deber es mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes y restablecer su salud, por ello la Homeopatía con sus resultados, merece su lugar como una opción respetable para el tratamiento integral de los enfermos.


[i] Linde K, Clausius N, Ramirez G, Melchart D, Eitel F, Hedges LV, et al. Are the clinical effects of homeopathy placebo effects? A meta-analysis of placebo-controlled trials. Lancet 1997;350:834-43.

[ii] Shang A, Huwiler-Müntener K, Nartey L, Jüni P, Dörig S, Sterne J, et al.  Are the clinical effects of homoeopathy placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of homoeopathy and allopathy. Lancet 2005;366:726-732.

[iii] Butler D, Hopkin M, Sanderson K, Sigler S. Degrees in homeopathy slated as unscientific, Special Report. Nature 2007;446:22

[iv] Buckman R, Lewith G. What does homeopathy do-and how?. Br Med J 1994;309:103-106

[v] Chibeni. On the scientific status of homeopathy. Homeopathy 2001;90:92-98

[vi] Lakatos I. Falsification and the methodology of scientific research programmes. En: Lakatos I, Musgrave A, ed. Criticism and the Growth of Knowledge. Cambridge: Cambridge University Press, 1970; 91-195.

[vii] Elia V, Napoli E, Germano R. The “memory of water”: an almost deciphered enigma. Dissipative structures in extremely dilute aqueous solutions. Homeopathy 2007;96:163–169.

[viii] Eskinazi D. Homeopathy re-revisited. Arch Intern Med 1999;159:1981–1987.

[ix] Santos et al, In vivo study of the anti-inflammatory effect of Rhus toxicodendron, Homeopathy 2007; 96:95–101.

[x] M McGuigan, Hypothesis: do homeopathic medicines exert their action in humans and animals via the vomeronasal system?. Homeopathy 2007;96:113–119.

[xi] Wiegant FAC, Souren JEM, Van Rijn J, Van Wijk R. Stressor specific induction of heat shock protein in rat hepatoma cells. Toxicology, 1994;94:143–159.

[xii] Wiegant FAC, Van Rhijn J, van Wijk R. Enhancement of the stress response by minute amounts of cadmium in sensitized Reuber H35 hepatoma cells. Toxicology, 1997;116:27-37.

[xiii]  Wiegant FAC, Spieker N, van Wijk R. Stressor-specific enhancement of hsp induction by low doses of stressors in conditions of self- and cross-sensitization. Toxicology, 1998;127:107-119.

[xiv] Kleijnen J, Knipschild P, Ter-Riet G. Clinical trials of homeopathy, Brit M J, 1991;302:316-323.

[xv] Cucherat M, Haugh MC, Gooch M, Boissel JP. Evidence of clinical efficacy of homeopathy – A meta-analysis of clinical trials. Eur J Clin Pharmacol, 2000;56:27–33.

[xvi] Ernst E. Classical homeopathy versus conventional treatment: a systematic view. Perfusion 1999; 12:13-5

[xvii] European Committe for Homeopathy.  Research Group. 2004 Disponible en: (consultado Julio 2008) http://www.homeopathyeurope.org/

[xviii] Fisher P. Research in Homeopathy: Who needs it?. LMHI 63rd Congress; 2008 may 20-24; Ostende, Belgium.

[xix] Claudia M Witt. Homeopathic medical practice: Long term results of a cohort study with 3981 patients BMC Public Health 2005,5:115.

[xx] Güthlin C, Lange O, Walach H. Measuring the effects of acupuncture and homoeopathy in general practice: An uncontrolled prospective documentation approach. BMC Public Health, 2004;4:6.

[xxi] Sharples F, van Haselen R, Fisher P.  NHS patiënts’ perspective on complementary medicine.  Complement Ther Med, 2003;11:243–248.

[xxii] Spence D, Thompson EA, Barron SJ. Homeopathic treatment for chronic disease: a 6-year university-hospital outpatient observational study. J Altern Comp Med 2005;5:793–798.